Xalapa, la capital del estado mexicano
de Veracruz, es conocida como “La ciudad de las flores” o como “La Atenas veracruzana” y significa:
lugar de las aguas arenosas. En
tiempos prehispánicos, Xalapa era un lugar de paso, descanso y refugio seguro
para los viajeros quienes quedaban encantados con su paisaje y su clima húmedo.
Esta ciudad se formó en torno a
los manantiales: Xallapan, Xallitic y Techacapan; y fue en el año 1791 cuando
tomó importancia y se le dio el título de Villa, adquiriendo con esto ciertos
privilegios como realizar ferias o mercados.
El clima de Xalapa es variable en
los últimos años, pero siempre húmedo, gracias a su vegetación y a la típica
lluvia o chippi chipi, característica de esta ciudad.
Respecto a la fauna “Existe gran
variedad de especies animales silvestres en los montes aledaños a la población,
algunos son: zorrillo, coyote, tlacuache (zarigüeya), conejo, gato montés,
ardilla, tuza (topo), armadillo, puercoespín, tejón y mapache. Además cuenta
con algunas variedades de serpientes o culebras, así como lagartijas y ranas.
Con respecto a las aves, se pueden apreciar golondrinas, chachalacas, pájaros
carpinteros, loros, lechuzas, tordos, palomas, águilas y gavilanes” [1]
Durante todo el año, la actividad cultural
xalapeña es amplia e interesante, ya que es una ciudad receptora de estudiantes
al contar con una enorme oferta académica, siendo el área de las artes una de
las más reconocidas a nivel nacional.
Cantantes, músicos, actores, escritores,
pintores y escultores han hecho de Xalapa su lugar de trabajo, de inspiración y
de refugio.
A pesar de las circunstancias de violencia
a las que nos enfrentamos día con día los que somos xalapeños por nacimiento o
por adopción, ésta ciudad sigue siendo, para muchos, un lugar inigualable e
inolvidable.
